CAMPOSEIRAS

Written by Daniel Rebollo

Como si de un juego de cubos se tratase, los volúmenes de esta vivienda se amontonan unos sobre otros para dar configuración a espacios habitables conectados entre sí. Con una estructura arbórea, el estudio de arquitectura Seara Peleteiro da respuesta a las necesidades planteadas por los propietarios desde un inicio.

Un elemento central hace de nexo entre las medias plantas generadas para salvar el desnivel de la parcela: la escalera. Un único cuerpo con recorrido vertical abierto que va dando paso a los diferentes espacios que descubrimos según vamos haciendo uso de la misma. La gradación de intimidad crece a medida que ascendemos, lo que deja la zona de día en las dos plantas inferiores y la zona de noche, más íntima, en las dos superiores. Cuatro niveles en total.

La decisión de establecer cuatro niveles, hace que sea una casa de funcionamiento casi vertical, de ahí la idea de que la escalera no sea simplemente un elemento que nos permita pasar de una cota a otra, si no que genere un auténtico recorrido en el que continuamente estén sucediendo cosas. Rincones que aparecen por sorpresa, vistas directas sobre el paisaje, visiones tangenciales interiores, salidas a espacios exteriores, y que sin darnos cuenta, nos lleven de los espacios comunes a los espacios privados, de manera natural.“, nos cuentan Juan Seara y Berta Peleteiro.

Las plantas inferiores están en contacto con el terreno y gozan de completa libertad de movimiento, haciendo difícil la tarea de encontrar un tabique. Espacios diáfanos, abiertos y concatenados que albergan el recibidor, la cocina, el comedor y el salón. Estos dos primeros niveles se abren completamente al exterior en todas las orientaciones a través de cuatro grandes pórticos a cota con los diferentes niveles de la parcela.

Los dos niveles superiores se cierran en sí mismos, con numerosos muros que generan una especie de refugio, un lugar seguro e íntimo. Una zona en la que protegerse, desconectar y decir adiós a los días. La terraza permite introducir la luz y el paisaje de manera indirecta hasta el corazón de la vivienda, haciendo crecer los espacios adyacentes.

En esta construcción encontramos un único material: el hormigón. Acompañado tan sólo de láminas de madera en la terraza superior, para marcar la diferencia entre interior y exterior.

Un proyecto de contrastes y sorpresas que hace que la visita a este hogar se convierta en una experiencia visual y sensitiva.


Arquitectura: Seara Peleteiro Arquitectura

Fotografía: Brais Seara

Ubicación: Oleiros, A Coruña.

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