SAN LOURENZO

Written by Daniel Rebollo

Hay un momento en la vida en el que a todos se nos queda pequeña la casa. Acumulamos muebles y objetos personales durante varios años que acaban desbordando nuestra capacidad de ordenar y guardar en lugares lógicos. Si a esto le sumas tres hijos y una afición común de toda la familia a practicar deporte y actividades al aire libre, este proceso se acelera a la velocidad de la luz.

Por suerte, nuestra familia protagonista encontró un solar edificable en una de las ramificaciones que rodean Santiago de Compostela, a tan sólo 10 minutos del casco histórico, lo que les hizo no tener que renunciar a hacer vida en la ciudad a cambio de ganar almacenamiento. Estas ramificaciones se componen de ejes de caminos de carácter lineal en los que las fachadas principales de las casas se pegan al vial, quedando por lo general algunos metros cuadrados para un pequeño jardín.

Uno de los grandes retos que surgió a la hora de diseñar esta vivienda fue ceñirse al planeamiento y la normativa vigente teniendo que situar el garaje en la fachada principal y con acceso directo desde planta baja, para dar cabida a todos los equipos deportivos. Esto restaba metros al interior de la vivienda. Se encontró la solución generando en la fachada un zaguán y una terraza oculta a los ojos de los más curiosos, quedando todas las piezas perfectamente encajadas.

Ajustarse a la normativa también generaba una limitada superficie en planta, que obligó a generar espacios continuos y relacionados visualmente, tanto en horizontal como en vertical. En planta baja se abre un patio pétreo semihundido en continuidad con el salón y la zona de comedor, con acceso directo al jardín situado en la parte trasera. Un zócalo de sillares graníticos resuelve el encuentro con el terreno.

Subiendo las escaleras hasta planta primera, encontramos la zona de noche, en la cual se sitúan los dormitorios infantiles con zona de estudio compartida, y el dormitorio principal. Mobiliario hecho a medida resuelve todas las necesidades de almacenamiento y genera espacios agradables para cualquier pequeño. Un piso más arriba se sitúa la zona lúdica.

Otro de los grandes retos era la preocupación por integrar la vivienda en su entorno. “Los huecos además de responder a las cuestiones lingüísticas y de contexto, representan la oportunidad de resolver el contacto entre el mundo interior y exterior de la vivienda mediante transiciones, espacios intermedios.”, nos cuentan desde GLF Arquitectos. Como remate superior se excava un patio acristalado en todas sus caras, con vistas a la ciudad y que captura la luz del sol.

Una solución perfecta para los problemas de espacio de una familia joven y numerosa adaptada a una vida actual.


Arquitectura: GLF Arquitectos

Fotografía: Luis Díaz Díaz

Ubicación: Santiago de Compostela, A Coruña

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