MORADAS NO ULLA

Written by Daniel Rebollo

Hace apenas unos años era impensable la idea de hacer turismo rural en un ambiente cómodo, agradable y acogedor. Eran edificaciones frías, desangeladas, descuidadas, únicamente pensadas para que los excursionistas pudieran pasar la noche a resguardo. Hoy, afortunadamente, eso ha cambiado y los visitantes buscan poder disfrutar de la estancia y del alojamiento tanto como de la naturaleza que los rodea.

Moradas no Ulla nació para ello. Nació para cambiar por completo la idea de turismo rural en Galicia. Su promotor, Fran, amante del diseño y de la arquitectura, realizó en sus vacaciones un viaje a tierras nórdicas en el cual descubrió que otro tipo de alojamiento era posible. Descubrió que naturaleza y diseño pueden ir de la mano.

A su vuelta comenzó a buscar una parcela virgen en la que desarrollar las ideas que traía en su cabeza. Quería un terreno en el cual pudiese plantar abedules, hayas y fresnos. Que estuviese cerca de un entorno natural y con actividades al aire libre. Que hubiese silencio para poder descansar y desconectar de la rapidez con la que las ciudades devoran el tiempo.

Lo consiguió. Junto al río Ulla apareció el terreno en el que ahora se levantan las tres cabañas que componen el complejo. Mano a mano con el arquitecto Nacho Piñeiro de la Torre y con el paisajista Miguel Lois, fueron diseñando y dando forma a lo que hasta el momento sólo estaba en un papel.

Fabricadas con madera de pino ecológico de la zona, cada cabaña cuenta con una superficie de 27 m²  con capacidad para dos personas adultas y un niño/a. Todas están equipadas con baño completo, un dormitorio, cocina, zona de estar, televisión, Wi-Fi, aire acondicionado, calefacción y terraza exterior en la que disfrutar cada noche de un cielo completamente limpio y sin contaminación lumínica. Conectadas entre sí a través de un sendero de lamas de madera, permiten a su vez a los huéspedes disfrutar de completa intimidad gracias a la disposición de las mismas en el terreno.

La superficie de las cabañas no es fruto de la casualidad; es fruto del ingenio. Para facilitar todo el proceso, éstas fueron construidas en una fábrica y luego transportadas en un camión hasta su destino final, por lo que no podían superar los nueve metros de largo y los tres de ancho. Una dificultad convertida en ventaja con un resultado sensacional.

Ha nacido para los amantes del diseño una nueva alternativa al turismo rural de costumbre. Un espacio en el que inspirarse y reponer fuerzas encontrándose con uno mismo a través del aire puro y limpio que proporciona el corazón de Galicia.


Arquitectura: Nacho Piñeiro de la Torre

Paisaje: Miguel Lois

Fotografía: Ángel Pardal

Ubicación: Teo, A Coruña

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