VIVERO DE EMPRESAS DE RIVEIRA

Written by Daniel Rebollo

Los mataderos municipales nunca han sido lugares agradables donde a uno le apetezca ir. Muchos, abandonados desde hace años, están en ruinas y han quedado vacíos y sin uso, asentándose como residuos del pasado en ciudades que nada tienen que ver con las de antes. Otros, por suerte, han sido rehabilitados y son utilizados ahora para eventos culturales, como el ya conocido edificio de Matadero Madrid. El Concello de Riveira no quería ser otra de esas ciudades con fantasmas del pasado, por lo que decidieron encargar la rehabilitación de su Matadero Municipal al equipo de 2C Arquitectos para convertirlo en un pequeño vivero de empresas.

El programa de necesidades marcaba la creación de nueve despachos de 12m² aproximadamente, una sala de reuniones, un aula polivalente, un almacén y un archivo. El presupuesto era limitado y no demasiado elevado, por lo que la mejor estrategia era optar por el aprovechamiento de los elementos existentes; se demolieron dos anexos que no cumplían las condiciones constructivas y se aprovechó la nave principal.

2C Arquitectos buscaba la manera de crear un espacio que fuese capaz de fomentar relaciones sociales y sinergias entre los usuarios del vivero. Para ello idearon un sistema de distribución que permite administrar la privacidad y la permeabilidad en función de las necesidades y apetencias de cada usuario en cada momento. Nos cuentan que “nuestra estrategia fue aprovechar las cualidades volumétricas de la nave principal disponiendo los despachos abiertos al espacio central, convirtiendo éste en un espacio de relación, comunicación y visualización del trabajo y la actividad de cada emprendedor, potenciado por la morfología de dicho espacio, la transparencia de la compartimentación y la iluminación cenital”.

Se amplió la nave central con dos piezas anexas al norte y al sur, en las que se ubicaron los espacios de servicio. Al norte, la sala de reuniones, el archivo y el cuarto de instalaciones. Al sur, el aula polivalente y un pequeño office para los habitantes del vivero.

Se apostó también por la sostenibilidad, utilizando los recursos disponibles y generando una envolvente térmica eficaz tanto en las nuevas como en las antiguas superficies para conseguir un bajo coste de mantenimiento.

Como el propósito principal de un vivero de empresas es potenciar la iniciativa de cada proyecto, se pensó en una atmósfera neutra en la que es la luz natural y la artificial la que pone en valor las cualidades del espacio.

“Nuestra intervención es algo así como un `proyecto inacabado´que invita a los usuarios a modificarlo y completarlo haciéndolo suyo.”


Arquitectura: 2C Arquitectos

Fotografía: Héctor Santos Díez

Ubicación: Riveira, A Coruña

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